
Llegó el momento, ya estoy contigo. Entra, aquí estaremos más tranquilos. Ven, hablemos antes un rato para que vayas perdiendo el miedo. Si quieres, vete quitando la ropa al tiempo. Luego túmbate aquí, ya verás qué lugar más cómodo. Y sobre todo no te preocupes. Tú sólo has de dejarme hacer. Pero relájate, esto vamos a tomárnoslo con calma. Hoy ya no habrá nadie más, estamos solos. Me dijiste por teléfono que lo deseabas hace tiempo. Sé que es normal que ahora tengas dudas. Pero ya sabes que no es definitivo, que puedo parar en cuanto me pidas que lo haga. Aunque he de decirte que mejor llegamos hasta el final, ahora que te has decidido. También sé que has estado informándote sobre mí, que te han dicho que soy una persona seria y responsable, profesional y competente, que me tomo estas primeras veces muy en serio. Si te vas a sentir mejor, puedo poner un poco de música suave, aunque no rebajar las luces. No es tanto cuestión de intimidad como de confianza. Porque has de confiar en mí, eso es importante. Pues cuando quieras empezamos. Un poco de loción refrescante para rebajar la tensión, te la unto con mucha delicadeza al tiempo que te doy un ligero masaje. ¿Mejor? ¿Te va gustando? Si te encuentras más a gusto, puedes cerrar los ojos, a mí no me molesta. Sólo irás notando sensaciones nuevas, algunas más agradables que otras, pero te puedo asegurar que aquí lo que realmente importa es el resultado. Ahora sentirás un poco de calor, no demasiado. Que irá subiendo la intensidad, porque ya debes saber que si esto no está caliente no funciona. Puedes irme diciendo lo que vas notando, algunas veces ayuda el tener que buscar las palabras exactas. Esto posiblemente te va a doler un poco, pero es sólo un instante. Ya sabes, piensa en el resultado y parecerán más llevaderas las molestias. En que vas a salir de aquí sintiéndote una persona diferente. Procura estirar bien las piernas, aunque sin forzar demasiado y sin presionar. Eso es, lo estás haciendo muy bien. Cuando yo te diga las doblas, para que me pueda situar más cómodamente. ¿Cosquillas? bueno, en algún momento puede parecer como si te estuviera haciendo cosquillas. Ya ves, es más agradable si vamos hablando al tiempo. Así también nos conocemos un poco, porque seguro que volvemos a vernos. Va bien ¿verdad? No era exactamente como te lo habías imaginado, suele pasar. Ahora que ya casi hemos terminado, date la vuelta, que vamos a hacerlo por detrás, que también es importante. Aunque he de reconocer que resulta un poco más molesto. Sólo un poco, no te vayas asustando antes de tiempo. Después volveré a untarte con la misma loción de antes. Y te daré otro masaje. Ya verás, te olvidarás enseguida del mal rato y no te importará tener que repetir otro día. Poco a poco irás perdiendo el miedo. Comprobarás los cambios en cuanto te vistas y después, ya en casa, al mirarte en el espejo. Y es que, ya te lo había dicho, no siempre es cierto lo que dicen los refranes. Porque ahora que te los he quitado todos vuelvo a comprobar con satisfacción que el hombre, a diferencia del oso, no por tener más pelo en el cuerpo es más hermoso.

